Hola Hijito. Hoy es lunes 1 de noviembre de 2017 y otra vez te fui a buscar a tu casa a las 17 horas, como todos los lunes. Otra vez pasaron dos semanas sin verte y nuestros encuentros cada vez son más espaciados. Toqué el timbre y me atendió tu abuela. “Se fue con la mamá” me dijo.
En primer lugar, para hablar con propiedad, me gustaría decirle a tu abuela que no te fuiste con tu mamá, sino que tu mamá te llevó con ella. ¿Se entiende la diferencia? Claro, tenés tres años y mucha resistencia no podés oponer. Y en segundo lugar, me gustaría decirle a tu mamá que cuando un juez dictamina que un padre tiene que estar con su hijo tales días y tales horarios, ella debe cumplirlo y de ninguna manera puede disponer del niño a su voluntad, como si fuera un objeto o un ente vacío de sentimientos. A mí me hace mucho daño, realmente me hiere, pero a vos te causa el mismo detrimento emocional, solo que vos no lo podés exteriorizar, y quizá eso inclusive resulte peor.
El brevísimo intercambio de palabras continuó de la siguiente manera. “Vos te quedaste con un chaleco del nene, te pido que lo traigas”.
Hijo de mi alma. ¿A vos te parece que tu papá puede estar mezquinando un chaleco? No solamente que nunca lo haría, sino que también te cuento que muchas veces le comenté y le escribí a tu mamá diciéndole que te quería llevar ropa, y que tus abuelos también te habían comprado, o que fuéramos a comprarla juntos, pero ella nunca me respondió. Tengo un mail que le mandé a tu mamá el 7/6/2016 el cual nunca me fue respondido y también mi abogado se lo hizo saber a la suya.
Pero como siempre está la posibilidad de que los mails se pierdan por el espacio, voy a aprovechar esta entrada, que es pública para todo el mundo, para dejar bien en claro una cosa: tu papá no sólo te ama y quiere compartir tiempo con vos, sino que está dispuesto a pagar no solo por toda la ropa que necesites, sino por el 100% de todos tus gastos. Y cuando digo todos me refiero a todos, y cuando digo el 100% me refiero al 100%. Y lo dejo escrito acá a modo de compromiso también. Lo único que pido es que se cumpla lo que ordena el juez, nada más y nada menos que eso. No pido más tiempo con vos que lo que el régimen de comunicación establece que, al día de hoy, sería verte los lunes y los miércoles de 17 a 20 horas y fin de semana de por medio desde el sábado a las 18 horas hasta el domingo a la misma hora, régimen que desde hace 13 meses tu mamá se encarga de incumplir sistemáticamente, a pesar del sufrimiento profundo que todos los que te queremos desinteresadamente y ponemos tu bienestar por sobre todo lo demás, sabemos que te provoca.