Hola hijo, hoy es 17 de Junio, es el día del Padre y, como sabrás, al igual que el año pasado, tampoco vamos a estar juntos. Yo voy a ir a almorzar a lo de tu abuelo y compartiré la mesa con tus tíos, primos, abuela y bisabuela, y todos extrañaremos horrores la ternura y la alegría de tu presencia.
Vos lo vas a pasar con tu mamá y con tu abuela, y quizá también con tus primos y tíos. Lo más probable es que vos no te des cuenta, pero tus primos seguramente se despierten, saluden a sus papás, les hagan algún regalito y compartan todo el día con ellos. Inclusive tus amiguitos del jardín, en su mayoría, pasarán el día con sus papás, les harán algún dibujito, y los homenajearan en su día. Pero vos no podrás hacer nada de eso.
Tanto en el jardín como en tu casa seguramente escuches hablar del día del padre y tu cabeza será un enredo de sensaciones. “¿Dónde está mi papá? A mí me encantaba estar con él pero hace mucho que no lo veo. Mi mamá dice que me hizo cosas feas pero yo sé que mi papá me ama y es incapaz de hacerme mal. ¿Solo yo pienso que esto es raro? ¿Por qué mis tíos y mi abu no le dicen nada a mi mamá? ¿No se dan cuenta que lo necesito?” Imagino que a pesar de ser muy chiquito, preguntas como estas en algún lugar de tu cabecita te deben resonar.
Quiero también aprovechar este espacio para mandarles un gran saludo a todos los Papás que leen este blog, y en especial a aquellos que, al igual que quien escribe, hoy estarán lejos de sus hijos. Conozco en carne propia lo que sufren todos los días, y lo doloroso que puede llegar a ser este día. Les deseo que puedan encontrar la paz y la fortaleza necesaria para que este tormento no los voltee y que, sin dar un paso atrás en la lucha, puedan ser felices y seguir adelante con sus vidas. Les mando un muy fuerte abrazo.