El Bautismo de Lorenzo. Borrando a la familia.

Hola hijo, hoy es 10 de diciembre de 2017 y fuimos al bautismo de Lorenzo. Primero fuimos a la parroquia y después al salón a comer y a festejar, porque también cumplía un añito.

Había tantos chicos que los papás alquilaron un castillo inflable. ¡No sabés como se divirtieron todos! Saltaron, corrieron y gritaron hasta las cinco de la tarde que apagaron la velita y cortaron la torta.

Yo me puse contento porque a pesar del calor y del bullicio constante pude hacer dormir a tu primito de 8 meses en mis brazos, así que corroboré que mis dotes de “duerme bebés” siguen intactos.

A todos nos hubiera encantado que compartas este día con nosotros. Había un montón de gente que hace muchísimo tiempo que no te ve y otra que ni siquiera te conoce. Abuelos, tíos, primos, sobrinos y un montón de gente que ni siquiera yo conocía. Te hubieras divertido un montón y de seguro que te hubieras quedado dormido en el auto cuando volvíamos porque hubieras quedado agotado.

Este y cada uno de los encuentros familiares que te estás perdiendo por decisión de tu mamá, son una muestra que poco a poco tu identidad está siendo robada. Tu consciencia y sentimientos están siendo manipulados, y tu cerebro cada vez recuerda menos el amor que papá y su familia te han sabido brindar siempre que tuvieron la posibilidad.

Tu derecho a compartir tiempo con tu papá y su familia está siendo ultrajado ferozmente. Toda tu familia paterna te extraña mucho y sufre tu ausencia. Queremos abrazarte y darte las toneladas de amor que tenemos guardadas para vos. Te queremos mucho hijo.