Una Justicia para mamá, otra para papá (parte 2)

Hola hijo, hoy te quiero contar un poco más acerca de las diferencias en el accionar de la justicia en temas de familia, es decir, cómo este organismo adopta un criterio para las madres y otro diferente para los padres.

Para el 4 de Octubre de 2016 nos convocaron a tu mamá y a mí a una audiencia en el juzgado para tratar temas de régimen de comunicación y pago de alimentos, pero tu madre no se presentó, sin justificación alguna. Nos volvieron a convocar para el 14  de Junio de 2017 (sí, 8 meses después, viste como son los tiempos de la justicia, ¿no?), pero tu madre, otra vez, incompareció. Sin embargo, esta vez presentó un certificado médico. Nuevamente nos volvieron a convocar para el 30 de Junio, pero otra vez tu madre no se presentó, esta vez, al igual que en octubre del año pasado, sin justificación alguna.

¿Querés que te cuente por qué no se presentó? Por un lado hay un tema económico importante que quiere evitar afrontar a toda costa, pero prefiero no ahondar en esos detalles porque no es el foco de este escrito. Pero el otro motivo por el cual evitó presentarse en las audiencias es porque la secretaria del juez dijo que íbamos a fijar un pernocte (te ibas a empezar a quedar a dormir en mi casa), y ella eso no lo quiere bajo ningún punto de vista. Ella no quiere que pases tiempo conmigo y lo demuestra en cada una de las acciones que lleva a cabo. Ella piensa que sos una “cosa” de su propiedad. Ella piensa que no tenés derecho a pasar tiempo con papá, ni con tus abus, ni con tus tíos ni primos paternos. ¿Qué otra cosa justificaría su obrar tan mezquino y aberrante?

En paralelo, también nos convocaron tres veces del cuerpo médico forense para evaluar temas de vínculos y relaciones familiares. Tendríamos que haber ido los tres, pero tu mamá, obviamente, nunca se presentó. La primera fue el 28 de diciembre de 2016, la segunda el 24 de abril de 2017 y la tercera el 21 de junio de 2017. Todas sin justificación alguna. ¿Querés que te cuente por qué no fue? Quizá porque hubiera quedado en evidencia que vos te morís de ganas de pasar más tiempo conmigo. O que cada vez que me ves corrés desesperado a abrazarme gritando papá. Pero devuelta, no son cuestiones en las que me quiera explayar en este posteo.

En resumen, no se presentó a 6 instancias judiciales, 5 de ellas sin justificación, y a nadie le importó y nunca recibió ni recibirá ningún castigo por ello.

Por otro lado, en una de las tantas falsas denuncias que tu madre me hizo, me citaron a declarar a una fiscalía. Esto fue el 16 de mayo de 2016. Ese día tenía un compromiso laboral importante y pedí por escrito que se cambiara la fecha. No supe nada hasta el 5 de junio a las 6 AM cuando me tocó el timbre un policía diciendo que tenía una orden judicial para llevarme a la fiscalía. Así fue como cuatro policías (sí, cuatro) me esperaron en la puerta de mi edificio y me llevaron a declarar por la fuerza. Como un delincuente. Faltó que me esposaran y que me encapucharan la cabeza, pero me hicieron sentir horrible.

¿A esto le llaman justicia? ¿A esto le llaman igualdad de género? ¿Te das cuenta las diferencias que hace la justicia entre una mamá y un papá? Todo está tergiversado. Todo está desvirtuado. Somos culpables porque sí. Somos culpables tan solo por ser padres. Ojalá que para cuando te toque ser padre todo esto haya cambiado.