La Marcha

Hola hijo, hoy es 25 de Abril de 2018 y te quería contar que fui al obelisco a pelear por tus derechos y el de todo los chicos. Por suerte no fui solo. Me acompañaron tu abuela, mi novia y un amigo, pero aparte había un montón de otras personas que padecen este sinsentido de la obstrucción de vínculos familiares. Había papás, mamás, abuelos, abuelas, tíos, tías, primos, primas, amigos, parejas, y gente en general que empatiza con la causa y no puede creer lo que estamos viviendo.

Fui porque te amo y porque te extraño. Porque quiero que seas feliz y no hay forma alguna de que puedas ser feliz si te sustraen arbitrariamente la mitad de tu familia, siendo que ésta se desvive por estar junto a vos.  No tengo claro si lo que hay que hacer es crear nuevas leyes, modificar las existentes, o simplemente exigir que se cumplan las vigentes, pero lo que sí tengo claro es que tenía  que estar presente.

La lucha es larga y tediosa. Un día nos caemos y otro día nos levantamos. Lloramos y reímos. Ningún día es igual al otro, pero lo honesto y digno del camino es lo que nos termina manteniendo en pie y con la frente en alto. Más allá del resultado final, cuando te mire a los ojos voy a tener la tranquilidad de decirte que dejé todo para que vos sea feliz. Te extraño mucho.

Deja un comentario